Efterklang

Discos

19 abr 10 | JL Pérez

Efterklang

Magic Chairs

Aún con la madurez de tres álbumes a sus espaldas, y cuando su trayectoria se encuentra en plena progresión geométrica, la filosofía de Efterklang continúa siendo la misma que en sus comienzos allá por el año 2000. Casper Clausen, su vocalista, ha reconocido en numerosas ocasiones que “el objetivo es intentar que nuestra música sea de algún u otro modo útil para la gente”. Y tanto que lo es. “Magic Chairs” (4AD, 2010) es capaz de contagiar su optimista estado de ánimo casi sin darte cuenta.

 

Mucho ha llovido desde “Springer EP” (Leaf, 2005) o “Tripper” (Leaf, 2004) (que incluía la estremecedora Swarming), donde asomaban cogidos de la mano de los neoyorquinos Gregor Samsa y de unos Múm con Kria todavía entre sus filas. El excelente “Parades” (Leaf, 2007) comenzaba a mostrar visos de lo que sería un futuro Efterklang más cercano al pop de lo que incluso ellos mismos podrían haber imaginado y que alcanza su punto álgido ahora.

“Magic Chairs” no había generado especial expectación, pero ellos estaban agazapados, soltando la piedra y esperando que todos nos diéramos cuenta, lo cual no ha tardado en suceder y ha confirmado que estamos ante uno de los álbumes más destacados de lo poco que llevamos de año.

 

Grabado en su Dinamarca natal durante el pasado verano, y tras una intensa gira por Estados Unidos, “Magic Chairs” se encuentra ciertamente alejado de su sonido característico. Suena diferente, más vital y enérgico, accesible casi sin pretenderlo.  En esta ocasión, y sin perder un ápice el encanto de sus deslumbrantes coros, la voz de Casper adquiere un protagonismo estelar y absoluto, mágica, como nunca antes lo había hecho, llegando incluso a salir airoso de lo que por momentos parece un arriesgado homenaje a Neil Hannon en la brillante I Was Playing Drums. Su producción es soberbia, desbordante en detalles y perfectamente estructurada porque ante todo Efterklang son unos extraordinarios músicos, algo así como una pequeña orquesta. Cierto es que le entonación de Casper en algunos de los temas, como las resplandecientes Alike o Modern Drift y su tremenda línea de piano, recuerda de inmediato a la de Chris Martin pero justo ahí es donde terminan esas coincidencias. En otros (Raincoats, Scandinavian Love, Full Moon) se reconocen contemporáneos de Owen Pallet e incluso en un par de ellos (The Soft Beating, Mirror Mirror) se acercan irremediablemente a Arcade Fire.

 

Efterklang huele a muchas cosas pero posee su propio aroma, por eso “Magic Chairs” suena tan diferente aunque se parezca a tantas cosas. Efterklang siempre han tenido un halo mágico y desde ahora, si cabe, más todavía.

 

 

 

 

© 2008-2010 ilike magazine . Diseñado por Héctor Gómez    CONTACTA CON NOSOTROS